La española María Ventura decidió marcharse a otro país como una aventura temporal. Al final ha creado una nueva vida de felicidad
Redacción
Lo que iba a ser una estancia de unos meses terminó convirtiéndose en un cambio de vida completo. María Ventura, una mallorquina que trabajaba en el área de recursos humanos en España, decidió marcharse a Islandia pensando que sería una aventura temporal. Sin embargo, más de un año después continúa viviendo en el país y ha construido allí una nueva rutina.
“Me vine a Islandia pensando que solo me iba a quedar unos meses y al final ya llevo más de un año viviendo aquí”, cuenta. Ventura explica que antes de marcharse tenía su trabajo en España, pero decidió dejarlo para comenzar una etapa completamente diferente en un pequeño pueblo del sur de Islandia, donde encontró empleo en una pizzería.Ad loading
El cambio supuso alejarse de la profesión que había ejercido en España para empezar de nuevo en un entorno muy diferente. “Hace más de un año dejé mi trabajo de recursos humanos para venir aquí y trabajar en una pizzería”, explica la mallorquina, que asegura que aquello que inicialmente planteó como algo temporal acabó tomando otro rumbo.
Con el paso de los meses, la estancia dejó de tener fecha de regreso. “Lo que empezó como una aventura temporal terminó convirtiéndose en nuestra vida”, resume Ventura. Durante este tiempo, ella y su pareja han ido asentando su día a día en el país hasta contar actualmente con casa, coche y trabajo.

Tenemos casa, coche, trabajo y todavía nos quedan muchísimas cosas más por descubrir
La experiencia también le ha permitido conocer algunos de los paisajes más característicos de Islandia. En este tiempo han podido ver auroras, ballenas, glaciares y cascadas, además de recorrer otros lugares que la mallorquina describe como algunos de los escenarios más impresionantes que ha visto en su vida. “Tenemos casa, coche, trabajo y todavía nos quedan muchísimas cosas más por descubrir”, explica Ventura.

Hace más de un año dejé mi trabajo de recursos humanos para venir aquí y trabajar en una pizzería
Aun así, la mallorquina deja una última advertencia para quienes puedan quedarse únicamente con la imagen turística del país. “Vivir aquí también es mucho más que eso”, sentencia.
Fuente: La Razón