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    Cuando el cielo se convierte en una obra de arte

    Primer premio: El ojo celeste de polvo de diamante / JAROSLAV FOUS

    Redacción

    La atmósfera es capaz de crear espectáculos que parecen desafiar la imaginación. Basta una combinación de luz, humedad, viento y temperatura para transformar el cielo en un escenario de formas y colores extraordinarios. Capturar esos instantes, a menudo fugaces, es el desafío que propone cada año la Sociedad Meteorológica Estadounidense (AMS), que acaba de anunciar los ganadores de su concurso internacional de fotografía de 2026.

    La convocatoria, indica la información de Rex Molón, ha reunido a 1.075 fotógrafos procedentes de 84 países, una participación que refleja la fascinación universal por los fenómenos meteorológicos. El máximo galardón ha recaído en Jaroslav Fous por Diamond Dust Sky Eye (El ojo celeste de polvo de diamante), una extraordinaria composición de halos luminosos producidos por la interacción de la luz con diminutos cristales de hielo suspendidos en la atmósfera.

    Segundo premio: Dragón marino / CHRIS ELKINTON

    La fotografía fue tomada en los montes Metálicos, cerca de Boží Dar, en la República Checa, después de una jornada soleada y gélida. Fous llevaba tres horas fotografiando halos solares cuando un amigo le sugirió que aguardara hasta la noche para intentar capturar los producidos por la Luna. Las condiciones resultaron excepcionales: siete grados bajo cero, una humedad relativa del 97 % y una Luna iluminada aproximadamente en un 95 %. La paciencia tuvo recompensa y dio lugar a la imagen vencedora

    El jurado decidió que el segundo premio fuera para Chris Elkinton, autor de Sea Dragon (Dragón marino), una fotografía tomada en Cape Disappointment, en la costa del estado de Washington (Estados Unidos). Allí, las grandes olas invernales chocan contra los acantilados y parte de su energía se refleja hacia el mar, donde puede encontrarse con las siguientes olas. El resultado son colisiones de agua que originan formas tan espectaculares como imprevisibles.

    Elkinton recuerda que disparó una ráfaga de fotografías mientras las olas se encontraban. Al revisar las imágenes, descubrió que una de ellas había capturado una figura sorprendente: «Hubo un instante muy breve en el que apareció el dragón marino, y después desapareció».

    Tercer premio: Cirros, los velos de la Luna / ROBERTO BUENO

    El tercer galardón ha distinguido a Roberto Bueno, autor de Cirrus, the Veils of the Moon (Cirros, los velos de la Luna). La imagen fue tomada desde su casa, junto al Mediterráneo español, durante una noche en la que una franja de cirros parecía prolongarse desde la parte oscura de una Luna creciente. Estas nubes, formadas principalmente por cristales de hielo a gran altitud, pueden adoptar estructuras delicadas y filamentosas. Librosde Clima

    Bueno decidió convertir la fotografía original, tomada bajo un cielo azul intenso, a blanco y negro. Su explicación resume una elección estética deliberada: «Los volúmenes y las texturas adquieren una fuerza extraordinaria cuando los colores no distraen la atención». El resultado es una imagen en la que las nubes parecen convertirse en velos suspendidos alrededor de nuestro satélite.

    Un cazador de tormentas

    El premio elegido por los miembros de la AMS ha recaído en Jeremy Janus, autor de Rainbow Cataclysm (Cataclismo arcoíris). La fotografía fue tomada al este de Denver, en Colorado, durante la persecución de una tormenta. Tras seguir una célula tormentosa durante varias horas, Janus contempló la aparición de un arcoíris mientras, justo encima, se desarrollaban unas llamativas nubes mammatus, caracterizadas por sus protuberancias colgantes.

    Título: Cataclismo arcoiris / JEREMY JANUS

    El fotógrafo describe la escena como «uno de los momentos más fascinantes que he tenido la oportunidad de contemplar y capturar» durante sus persecuciones de tormentas. Aquella jornada dedicó unas cinco horas a seguir el fenómeno y tomó cerca de 500 fotografías.

    El certamen, anteriormente conocido como AMS Weather Band Photo Contest, invita a fotógrafos profesionales y aficionados a documentar fenómenos relacionados con el tiempo atmosférico, el agua y el clima. Tres de los premios los concede un jurado y el cuarto se decide mediante la votación de los miembros de la sociedad. Las recompensas económicas oscilan entre 200 y 500 dólares.

    Fundada en 1919, la Sociedad Meteorológica Estadounidense reúne a unos 12.000 profesionales, estudiantes y aficionados a las ciencias atmosféricas. Con este concurso recuerda que la meteorología no solo permite comprender y anticipar el comportamiento de la atmósfera: también ayuda a descubrir la belleza de los procesos físicos que se desarrollan, a menudo inadvertidos, sobre nuestras cabezas.

    Las fotografías premiadas y las finalistas pueden contemplarse en la galería oficial del concurso de la AMS

    Fuente: Rex Molón