Redacción
La restauración de humedales ha convertido un antiguo terreno industrial de Cheshire, en Reino Unido, en el lugar de reproducción más importante del país para el zampullín cuellinegro. Woolston Eyes, utilizado históricamente para depositar materiales extraídos del Manchester Ship Canal, registró en 2025 un récord de 35 parejas reproductoras, equivalentes al 64% de la media nacional de esta escasa especie.
Woolston Eyes ocupa más de 400 hectáreas entre el río Mersey y el Manchester Ship Canal y durante décadas recibió materiales procedentes del dragado de esta infraestructura. Con el tiempo, aquellos depósitos fueron dando paso a un mosaico de lagunas de agua dulce, carrizales, matorral de sauces y praderas, hasta que el espacio fue declarado Sitio de Especial Interés Científico en 1986.
Desde 2021, una nueva fase de restauración impulsada por la RSPB y Woolston Eyes Conservation Group ha recuperado áreas degradadas, creado nuevas zonas inundadas e incorporado islas de nidificación. Los primeros resultados claros llegaron en 2023. Ese año, cuatro parejas de zampullín cuellinegro se instalaron en la zona recién restaurada y consiguieron sacar adelante 15 crías.
Solo dos años después, la cifra se disparó hasta las 35 parejas reproductoras, de las cuales 29 eligieron precisamente el nuevo humedal recuperado. Teniendo en cuenta que en Reino Unido se registran de media unas 54 parejas reproductoras al año, Woolston Eyes concentra actualmente alrededor del 64% de la población reproductora nacional.
Parte del éxito está en el diseño del hábitat. Los zampullines suelen criar cerca de colonias de gaviota reidora, que les proporcionan cierta protección frente a depredadores. Por eso, los trabajos incluyeron islas y aguas poco profundas pensadas también para atraer a estas gaviotas, además de mejorar la disponibilidad de invertebrados de los que se alimentan las aves. “El rápido crecimiento de las cifras demuestra lo efectiva que puede ser una acción de conservación bien dirigida”, explicó Gavin Thomas, ecólogo de la RSPB. Para el especialista, el caso es un ejemplo claro de cómo “la naturaleza prospera cuando se le da una oportunidad”.
MUCHO MAS QUE AVES
El zampullín cuellinegro no es la única especie beneficiada. El humedal alberga también poblaciones destacadas de herrerillo palustre, porrón europeo y buscarla pintoja, además de miles de aves acuáticas que utilizan la reserva a lo largo del año.
La propia historia del espacio resulta especialmente llamativa. Woolston Eyes nació sobre terrenos utilizados para depositar parte de los materiales extraídos durante la construcción y mantenimiento del Manchester Ship Canal, inaugurado a finales del siglo XIX. En lugar de permanecer como una zona degradada, ese legado industrial terminó evolucionando hasta convertirse en un ecosistema protegido de gran valor.
La gestión sigue siendo activa. Mantener el nivel de agua adecuado, controlar la vegetación invasora y evitar que el humedal madure demasiado son tareas necesarias para conservar las condiciones que necesitan estas aves para reproducirse. El resultado ofrece una imagen muy concreta de lo que puede conseguir la restauración ecológica: un antiguo terreno industrial que hoy alberga casi dos tercios de los zampullines cuellinegros reproductores de todo Reino Unido.
Fuente: lacarabuenadelmundo
