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    Meena y Minal: las niñas adoptadas que fueron amigas sin saber que eran hermanas

    Una prueba genética realizada a través del portal ‘MyHeritage’ desveló el vínculo familiar entre ambas

    Redacción

    Durante unas vacaciones familiares en un camping de Austria, cuando Meena Geltink tenía 13 años, un chico neerlandés se acercó a saludarla. “¿Cómo estás Minal?”, dijo. Entre la sorpresa y la confusión, el malentendido se aclaró. El chico la había confundido con una amiga de su pueblo, Minal Tijssen.

    A raíz de ese encuentro Meena Geltink, que hoy tiene 43 años, y Minal Tijssen, de 44, se conocieron, en el contexto de un campamento organizado para niños adoptados. “Vi su nariz, sus ojos: todo se parecía a mí”, explica Geltink. Se hicieron amigas.

    Como sucede con las amistades de la adolescencia, el tiempo acabó separando a las amigas. Y como sucedía con esas amistades, unos años después se encontraron en Facebook, y aceptaron la solicitud de amistad.

    Aún tuvieron que pasar más años cuando, en la primavera de 2026, Minal escribió de nuevo a Meena. “¿Te acuerdas de mí?”, decía el mensaje, el primero tras quince años sin verse. Al texto lo acompañaba una captura de pantalla de la página web de genealogía MyHeritage.

    Geltink, que nació en India y fue adoptada por una familia de Países Bajos en la década de 1980, había comenzado la búsqueda de su familia biológica a través del portal MyHeritage en 2017, explica Reuters. Envió una muestra de ADN y, ante la falta de resultados, se olvidó de la cuenta. Pero esta primavera, MyHeritage le envió un mensaje: había hallado una coincidencia de ADN del 100%. Geltink y Tijssen eran necesariamente hermanas.

    REENCUENTRO

    La semana pasada se reencontraron. Se reconocieron, de alguna forma: era la primera vez que se miraban a la cara con la certeza de ser hermanas. Fue en ‘s-Hertogenbosch, junto a sus parejas y sus hijos, y con Reuters como testigo.

    Para Geltink, encontrar a su hermana fue como si una pieza de un puzle hubiera encajado finalmente en su sitio. Pero también explicó que sentía una profunda sensación de pérdida. “Tener una hermana es algo realmente maravilloso”, explicó a Reuters. Pero durante todos aquellos años, añadió, podrían haber estado la una para la otra. “Las dos sentíamos esa soledad en el corazón, como si siempre estuvieras buscando algo pero no supieras qué”, explicó Geltink. “Las dos tuvimos esa sensación durante años”.

    Fuente: lavanguardia.com