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    Martina Sandoval: «Una mujer con casco azul es una imagen poderosa para una niña en un pueblo remoto»

    La salvadoreña Martina de Maria Sandoval estudió Administración de Empresas, pero su verdadera vocación era “ayudar a los demás”. Pensó que la mejor forma de hacerlo era convirtiéndose en policía y ahora cumple ese deseo de asistir a la gente trabajando como inspectora muy lejos de su país, en Sudán del Sur.

    Redacción / NoticiasPostivas.press

    La inspectora adjunta Martina de Maria Sandoval Linares, de El Salvador, tiene una hija de ocho años y proviene de una familia numerosa, pero ahora está desplegada en la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur.

    Esta comprometida oficial de la Policía de las Naciones Unidas habló para Noticias ONU sobre lo que la motiva a estar en esa Misión y por qué, pese a los sacrificios que implica pertenecer a las fuerzas de mantenimiento de la paz, es una de las experiencias profesionales más gratificantes que ha tenido.

    ¿Qué le impulsó a convertirse en policía?

    Siempre quise llevar un uniforme. Un consejero profesional me dio un buen consejo cuando era estudiante; me dijo que terminara mi carrera universitaria antes de tomar cualquier decisión sobre una carrera como personal uniformado. Tomé sus palabras en serio, pero al terminar la licenciatura en Administración de Empresas hice un examen de conciencia sobre lo que quería hacer con mi vida. La respuesta fue clara: quería ayudar a la gente. No perdí más tiempo y me uní a la Academia Nacional de Seguridad Pública en 2007. Terminé mi formación dos años después y ahora soy una oficial de policía de pleno derecho desde hace un tiempo.

    ¿Su familia y amigos apoyaron su carrera?

    Honestamente, la decisión de unirme a la policía fue muy personal. Vengo de una familia numerosa y mi madre era la única que sabía lo que estaba planeando. Cuando mi padre se enteró, no estaba muy feliz al principio, pero cedió cuando vio lo decidida que estaba e incluso me apoyó económicamente durante un tiempo.

    Nos ven llevando una vida de servicio, de compromiso con una causa que es mayor que la individual

    ¿Cómo llegó a ser casco azul de la ONU? ¿Es esta su primera misión?

    Sí, la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur es la primera. En 2015, vi un anuncio en uno de nuestros canales internos solicitando candidaturas para misiones de mantenimiento de la paz de la ONU a los agentes interesados. Enseguida supe que esta era una gran oportunidad para trabajar a nivel internacional y envié toda la documentación requerida. Me llevó un par de años conseguir el despliegue, pero llegué a Sudán del Sur en diciembre de 2019.

    ONU / Nektarios Markogiannis

    ¿Cuáles son sus responsabilidades en la misión y cómo es su día típico?

    Han sido tiempos difíciles porque, como oficial de la Policía de las Naciones Unidas, trabajo directamente con las personas desplazadas. El año pasado, muchos de los Sitios de Protección de la ONU pasaron a ser campamentos convencionales para personas desplazadas bajo el control soberano de Sudán del Sur.

    Formo parte de la oficina del equipo de evaluación y tenemos la tarea de recopilar y analizar información sobre cualquier incidente grave que tenga lugar en el campamento de desplazados internos de Juba, la capital del país. Estamos aquí para protegerlos y asegurarnos de que la situación de seguridad dentro del campamento permanezca estable.

    ¿Cuál es, en su opinión, el impacto de las mujeres en el mantenimiento de la paz en la población local? Creo que el mayor impacto que producimos como mujeres en el mantenimiento de la paz es que inspiramos a las jóvenes y las niñas a que piensen  en ser como nosotras. Nos ven llevando una vida de servicio, de compromiso con una causa que es mayor que la individual. Lo que representa una mujer que lleva el casco azul  para una niña en un pueblo remoto es muy poderoso. A las niñas y mujeres jóvenes que están pensando en entrar a formar parte de los cascos azules por la paz les diría que sigan sus sueños y no se auto limiten. El mantenimiento de la paz puede ser difícil: aprenderéis a vivir en tierras lejanas con personas que no conocéis tendréis que superar numerosos obstáculos y tomar riesgos, pero os cambiará la vida de una forma que nunca habéis imaginado.

    Fuente: Noticias ONU