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    El desierto más bonito del mundo

    Reconocido por la Unesco, el Parque Nacional Lençois Marenhenses, en Brasil, es único al combinar dunas de 20 metros con lagunas de agua

    Redacción

    La imagen es espectacular: dunas de 20 metros y lagunas de agua turquesa que se extienden a lo largo de la costa este del estado brasileño de Maranhão. La arena, el viento y la lluvia han modelado el paisaje de las Lençois Marenhenses a lo largo de los últimos 10.000 años, dando lugar a un fenómeno natural que deslumbra y a atrae a turistas y científicos de todo el mundo. ¿Por qué es tan especial este parque nacional de Brasil?

    1. Nuevo patrimonio de la humanidad

    Gracias a su importancia biológica y geológica como ecosistema de dunas, manglares y restinga, la Unesco declaró en 2024 el Parque Nacional de las Lençois Marenhenses como Patrimonio Mundial. Su incorporación forma parte de los esfuerzos por mantener el bienestar ecológico de la región, amenazada por el cambio climático, donde crece y habita una gran cantidad de especies de flora y fauna. 

    2. Es el mayor campo de dunas de américa del sur 

    Ubicado en la costa este del estado de Maranhão, el parque natural ocupa una superficie aproximada de 156.000 hectáreas, protegidas en su totalidad. Las dunas ocupan más de la mitad de la extensión de Lençóis, junto a lagunas y bosques de manglares que se extienden entre la tierra y el mar. Las dunas se intercalan con las lagunas, creando una imagen que desde lejos parece una sábana, de donde proviene su nombre.  

    3. Dunas de 20 metros 

    Los vientos y las fuertes lluvias estacionales moldean la geología del lugar, formando dunas costeras móviles alrededor de su litoral de 80 kilómetros de extensión, de hasta 20 metros de altura. Entre unas y otras, aparecen lagos de agua dulce formados por la lluvia. Estas pueden alcanzar los 3 metros de profundidad.

    4. El fenómeno de la Saltación

    En días ventosos, las dunas pueden desplazarse hasta 10 centímetros. Ocurre cuando el viento sopla con suficiente fuerza como para elevar los granos de arena. Al caer, chocan entre ellos y vuelven a saltar, formando nubes de arena sobre el suelo. Cuando sopla siempre hacia la misma dirección, acaban formando médanos y barcanas que dan como resultado las dunas. 

    5. ¿Un desierto con agua?

    Las Lençóis reciben hasta 2.000 milímetros de precipitaciones anuales, más del 90% en época lluviosa. Esta región cuenta con un clima subhúmedo seco con dos estaciones: la lluviosa, de enero a julio, y la seca, entre agosto y diciembre. Por lo que respecta a la temperatura, varía entre 21°C y 35°C durante todo el año, con una media anual de 26ºC. Según estudios científicos, si no existieran las lagunas, las dunas crecerían mucho más.

    6. ¡Aptas para el baño!

    Como consecuencia de la estacionalidad, el paisaje va fluctuando. La mejor época para visitar el desierto es después de las lluvias, ya en época seca, cuando las lagunas están llenas y son adecuadas para el baño. Sin embargo, durante la estación húmeda también se pueden apreciar las lagunas, aunque su volumen y ubicación va variando más dependiendo de las precipitaciones.

    7. El sonido de las arenas cantoras

    El movimiento de las dunas propiciado por el viento y la lluvia crea un sonido conocido como “arenas cantoras”, sobre todo cuando el viento sopla más fuerte de lo habitual. 

    8. Gran diversidad biológica

    Este área protegida cuenta con un acceso limitado, sobre todo en época seca, para su conservación, ya que pese a ser un desierto, cuenta con una amplia vegetación y una gran cantidad de aves, reptiles, peces e insectos que habitan entre sus dunas, lagunas y manglar.

    9. Guarda el nacimiento de un río

    Dentro del parque nace el río Preguiças, un pequeño río de unos 120 kilómetros de longitud que cruza este enclave y desemboca en el océano Atlántico. 

    Fuente: National Geographic