A través de un sistema de neuromodulación mecánica, la ingeniería biomédica y la neurociencia abren una vía alternativa a los fármacos
Redacción
El temblor es uno de los síntomas neurológicos más limitantes, interfiriendo de manera directa en acciones tan cotidianas como abrocharse una camisa, sostener una taza de café o escribir una simple firma. Durante décadas, el abordaje terapéutico de trastornos del movimiento como el temblor esencial y la enfermedad de Parkinson ha dependido casi en su totalidad de fármacos sistémicos o de procedimientos quirúrgicos invasivos como la estimulación cerebral profunda (DBS).
La historia del dispositivo Encora X1 (desarrollado por Encora Therapeutics) es un testimonio fascinante del poder de la innovación tecnológica. Lo que comenzó en 2017 como un proyecto lectivo de diseño de producto (la célebre asignatura 2.009 del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT) ha culminado en un dispositivo médico con autorización 510(k) de la FDA estadounidense.
El punto de inflexión del proyecto ocurrió cuando los estudiantes probaron un prototipo preliminar en un paciente con temblor severo derivado de un Parkinson de inicio temprano. Tras colocarse la muñequera de prueba, el temblor disminuyó drásticamente en cuestión de segundos, permitiéndole realizar trazos fluidos que previamente le resultaban imposibles. Tras años de refinamiento de hardware y rigurosos ensayos clínicos, la tecnología se ha consolidado como un tratamiento no invasivo apto para el uso diario en el hogar.
Tal como cita Daniel Carballo, uno de los inventores del producto y de los fundadores de Encora, actual vicepresidente de estrategia, …»El concepto inicial se inspiró en las clases de robótica que tomé sobre el control neuronal del movimiento. Tenía una comprensión preliminar de cómo un dispositivo electromecánico podría interactuar con los sistemas de control del cuerpo y los bucles de retroalimentación que controlan el movimiento para aliviar el control patológico del mismo».Ha sido un camino largo y difícil, muy difícil, pero también muy gratificante, sobre todo cuando recibimos comentarios de los pacientes…»
LADILLO
A diferencia de otros dispositivos que utilizan estimulación eléctrica transcutánea (que a menudo causa molestias o irritación en la piel), el Encora X1 basa su mecanismo en la neuromodulación mecánica no invasiva. Este dispositivo está formado por:
Sensores de alta precisión: La muñequera integra sensores que monitorizan e identifican en tiempo real el patrón, frecuencia y amplitud del temblor del paciente. Vibraciones rítmicas personalizadas: Al detectar el temblor, la pulsera emite estimulaciones mecánicas suaves en forma de microvibraciones sobre las vías nerviosas periféricas de la muñeca.
Interrupción de señales en el sistema nervioso central: Estas vibraciones viajan a través de los nervios aferentes periféricos hacia los circuitos cerebrales responsables del control motor. Las ondas mecánicas actúan ‘interrumpiendo’ o ‘desincronizando’ las señales neuronales anómalas que generan el temblor, logrando una estabilización inmediata del miembro tratado.
El paciente percibe esta estimulación únicamente como una pulsación o vibración suave y rítmica en la muñeca, sin dolor ni efectos secundarios farmacológicos. Además, los datos de uso real revelan que muchos pacientes emplean el dispositivo de forma continuada entre 12 y 14 horas al día, integrándolo con total naturalidad en sus rutinas cotidianas para comer, escribir o trabajar frente al ordenador. Esto demuestra una adherencia terapéutica extraordinariamente alta en comparación con otros tratamientos.
Fuente: Jordi Jauset
