En el extraradio de la ciudad de Lima 20 mujeres mayores desafían el clima que está cambiando
Redacción
Donde antes había basura, animales muertos y tierra que parecía estéril, hoy crecen lechugas, berenjenas, hierbas medicinales y árboles frutales. En los huertos de Villa El Salvador y Comas, mujeres que llegaron de distintas regiones del país recuperan saberes y espacios para producir alimentos en una capital de Perú que enfrenta más calor, menos agua y los efectos de El Niño Costero.
“Hemos probado que es posible cultivar sobre arena. Empezamos con este huerto en pandemia, cuando este lugar era un botadero de basura, había animales muertos y desechos médicos. Nos costó mucho limpiar, organizarnos. Y lo hemos logrado, creamos un huerto y dio fruto. Porque la Tierra es así, sabe cuándo se la necesita”, dice Paula Gómez, presidenta del huerto Ayllu21
En Villa El Salvador, en la ciudad de Lima, donde los suelos son arenosos y casi no existen áreas verdes, un grupo de 20 mujeres mayores convirtió un terreno abandonado en un espacio de producción de alimentos. El desafío para ellas es grande, porque se enfrentan a un contexto de temperaturas cada vez más elevadas. Allí donde el agua es un recurso limitado y el calor representa un desafío cada vez mayor, cultivar también implica adaptarse a un clima que está cambiando.
Antes del huerto Ayllu 21, la tierra se creía estéril en Villa El Salvador. El terreno había sido destinado a un parque, pero la Municipalidad nunca lo cuidó, y quedó abandonado por años, convertida en un zona que podía ser peligrosa.
Fue por eso que durante el 2017, las vecinas se organizaron para gestionar el huerto. Buscaron apoyo en organizaciones sociales, pero lo más difícil, cuenta Paula Gómez, fue conseguir el permiso de la Municipalidad, que finalmente decidió darles el espacio para el huerto. Así inició todo: trajeron compost e insumos para nutrir la tierra y, el desierto empezó a florecer.
“El primer año tuvimos calabazas enormes, frutas, lechugas, no paraba de producir el huerto. Usamos un sistema de riego para asegurar el agua. Nuestros cultivos están libres de pesticidas o de químicos. Nosotras mismas hacemos nuestro preparado de ají con hierbas para espantar las plagas”, comenta Paula.
AGRICULTURA PERIURBANA
La experiencia de Ayllu 21 forma parte de una red más amplia de agricultura urbana y periurbana en Lima. La Plataforma de Agricultura Urbana en Lima (PAUL) reúne organizaciones que producen alimentos en espacios públicos, comunales y zonas periurbanas. Entre ellas están Ayllu 21, Maná Mi Hermosa Huerta, Huertos en Línea, La Lombriz Feliz y Ambientalistas al Rescate.
Con el tiempo, Ayllu 21 se convirtió en una especie de “madre”, como menciona Inés Quispe. “Este huerto es madre, tiene sus hijos en otras zonas de Villa El Salvador, porque las personas se fueron animando y dijeron ‘yo también quiero en mi zona’ y así ya hay como cinco más que surgieron de aquí, incluso les dimos plantones y capacitaciones”, comenta.
Nuestros cultivos están libres de pesticidas o de químicos
PAULA GÓMEZ
En experiencias como las de Ayllu 21, la producción no necesariamente está orientada a grandes volúmenes comerciales. En varios de los huertos comunitarios, los alimentos se destinan principalmente al autoconsumo y a la seguridad alimentaria de las familias, aunque también existen organizaciones que producen para la venta.
La agricultura urbana se convierte así en una alternativa de consumo saludable y local, pero también en una forma de recuperar espacios públicos y fortalecer la organización comunitaria, como afirma Freire Pedraza, ingeniero ambiental y asesor de la Red de Huertos en Lima.
Fuente: ipsnoticias.net

