Tras agotar todas las alternativas, Karen Davey recurrió a las redes sociales, donde aseguró que no quería dejar a su familia sin madre
Redacción
Una mujer de Reino Unido que recurrió a Facebook con una petición desesperada para encontrar un riñón recibió un trasplante que le salvó la vida, después de que un desconocido se ofreciera como donante.
Tras agotar todas las alternativas, Karen Davey, de 41 años, recurrió a las redes sociales, donde aseguró que no quería “dejar a su familia sin madre”, informa BBC News

Gary Summerfield vio la publicación de la madre de cuatro hijos y, tras comprobar que era compatible, decidió donarle uno de sus riñones. “Pensé que esta señora necesitaba uno de mis riñones más de lo que yo necesitaba dos”, explica Gary.
Según el Servicio de Salud de Reino Unido, la espera media para un trasplante de riñón en ese país por parte de un donante fallecido es de entre dos y tres años, mientras que con un donante vivo puede reducirse a entre tres y seis meses.
Un segundo trasplante
Es la segunda vez que un trasplante le salva la vida a Karen. Hace diez años se sometió a un trasplante de corazón, después de sufrir un infarto a los 31 años mientras veía a su hijo jugar al fútbol.
Los trasplantes aumentan el riesgo de infecciones debido a la medicación inmunosupresora que los pacientes deben tomar, y en su caso las complicaciones derivaron en una insuficiencia renal.
“Sabía que las pastillas que tomaba tras el trasplante de corazón podían dañar los riñones. Los médicos intentan mantener la dosis lo más baja posible, pero siempre supimos que probablemente necesitaría un trasplante de riñón en algún momento, y eso es difícil de afrontar mentalmente”, explicó.
Sabía que las pastillas que tomaba tras el trasplante de corazón podían dañar los riñones. Siempre supimos que probablemente necesitaría un trasplante de riñón
Gary Summerfield
Karen, quien vive en Gales, se encontraba en la tercera etapa de insuficiencia renal cuando descubrió que ninguno de sus amigos o familiares era compatible, por lo que decidió publicar una petición en Facebook. En el mensaje explicó que tiene un tipo de sangre relativamente raro y describió la enfermedad como algo que ha paralizado su vida.

“Lo más importante para mí son mis hijos. Quiero estar presente para ellos”, dijo. Su hija mayor tiene ahora 22 años y Karen es también abuela de un niño de un año.
Cuando me hicieron el trasplante de corazón, mis hijos eran diez años más pequeños. Desde entonces han pasado por mucho, y este trasplante de riñón ha sido solo el siguiente obstáculo”, añadió.
Ayudar a un desconocido
Gary, también de Gales, vio por casualidad la publicación de Karen y sintió que debía ayudar. “Vi la petición de Karen y mencionaba a los niños, y pensé: ‘Karen tiene una edad similar a la de mi hija y su hijo menor tiene la misma edad que mi nieto’. Me pareció terrible para los niños”, dijo.
“Pensé que esta señora necesita uno de mis riñones más de lo que yo necesito dos”, añadió.

Aunque Gary, de 60 años, nunca había conocido a Karen, se ofreció de inmediato a hacerse las pruebas. Se sometió a evaluaciones exhaustivas, que incluyeron pruebas de compatibilidad, evaluaciones psicológicas, análisis de sangre, controles de colesterol y otros exámenes médicos.
El 15 de julio ambos fueron sometidos a un procedimiento de seis horas en el Hospital Universitario de Gales, en Cardiff.
“Es increíble ver a Karen hoy, por primera vez desde el trasplante, y verla con tan buen aspecto”, dijo. “Para mí, donar un riñón está a la altura de casarme y tener hijos; es una de las tres cosas más importantes de mi vida. Ella es una mujer que se lo merece mucho, al igual que su familia.”
Karen dijo que se sentía “cien veces mejor”, y su esposo Matthew aseguró que siempre estarán agradecidos con Gary.
“Todos sabemos lo que está pasando en el mundo ahora mismo; a veces es un lugar horrible, pero realmente te da esperanza saber que todavía hay bondad en el mundo”, dijo.
Fuente: BBC News