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    Las otras ‘medallas’ de Tokio 2020

    Gestos de solidaridad entre deportistas y muchas historias sorprendentes y humanas se han dado cita en esta edición de los Juegos Olímpicos

    Redacción

    Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 están dejando ver no solo medallas, sino historias humanas curiosas y sorprendentes entre muchos de los deportistas. En este sentido, destacan en esta cita olímpica nombres como Ray Zapata, Ana Peleterio, Mutaz Essa Barshim, Gianmarco Tamberi, que han sido protagonistas de situaciones que nunca se dieron en este evento, o casi nunca.

    Plata olímpica en Tokio, Ray Zapata, el niño que no conocía la gimnasia, partió junto a sus dos hermanos y su madre, Raysa, de su país natal, la República Dominicana, en busca de un futuro mejor para los cuatro.

    En Lanzarote, (Islas Canarias), lugar donde se establecieron, se aburría, apenas salía de casa. Todo lo contrario a su anterior vida en RD: «Yo iba a mi bola y hacía lo que quería en Santo Domingo. Era muy travieso. En Lanzarote no salía a la calle como hacía allí, pero empecé a hacer gimnasia y todo fue mejor. Me ayudó en la integración y a adaptarme».

    La gimnasia salvó por primera vez a la familia Zapata, aunque con mucho esfuerzo. Descubierto por el bicampeón olímpico Gervasio Defer, se le veía que tenía buenas cualidades para los saltos. Pero los gastos extras que requería la preparación de Ray, no fueron fáciles de asumir para Raysa.

    El gran hándicap de Ray Zapata fue la edad tan tardía en la que fue incorporado al equipo nacional. Ray no lograba prosperar en la gimnasia y la crisis económica había afectado de lleno a su familia, que ya no tenía más dinero del que tirar.  Pero comenzó a sacar resultados y pudo ayudarles a salir del bache, entregándoles prácticamente todo lo que ganaba.

    En 2013 y años sucesivos, Ray, comienza a ganar medallas y participa en los Juegos Olímpicos de Rio 2016.

    Ray Zapata con la medalla de plata de los Juegos. Foto: Agencias

    En el mes de mayo fue padre de una niña. La Llamaron: Olimpia. Una medalla a la integración. Por Olimpia. La ahijada de Ana Peleteiro, la otra deportista protagonista de estos Juegos. Porque Zapata y la gallega forjaron una grandísima amistad en los días de soledad en Madrid. Pero también por Raysa. Por la migración. Por las madres coraje.

    Ana Peleteiro. Foto: Agencias

    Los que conocen a Ana, ‘Aniña’, la de sangre «medio gallega, medio negra», como ella suele decir, cuentan que siempre dice lo que piensa. Y para muestra, un botón: en plena comparecencia ante las cámaras de televisión un día después de ganar una medalla olímpica, y mientras hablaba el también medallista español y amigo suyo Ray Zapata, Peleteiro le ha soltado: «No somos de color, somos negros. De color son ellos, que cambian más de color que el sol».

    «Cuando gano una medalla, la gano también para España», sentenció Ray Zapata. Y la gallega ha bromeado y ha dicho que Ray «es más canario que los plátanos».

    Ana Peleteiro, consiguió la medalla de bronce en la final de triple salto, donde ha batido el récord de España de triple salto en la final olímpica de Tokio2020 con una marca de 14.87.

    Ana Peleteiro y Ray Zapata. Foto Agencias

    Mutaz y Gianmarco, los atletas que compartieron el oro

    Los dos fueron protagonistas de la imagen más destacada de aquella jornada. Y de un ejemplo de compañerismo también. El abrazo entre el qatarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi selló un oro olímpico.

    El qatarí y el italiano, que respondieron al juez que preferían no desempatar cuando éste les dio esa opción, calcaron su concurso en altura: 2,37 sin nulos previos.

    Después, llegaron las lágrimas. Por la alegría y por lo sufrido. Tamberi se perdió los Juegos de Río por lesión. Barshim, que también había encadenado problemas físicos que le llevaron a cambiar parte de la técnica del salto, estaba de vuelta.

    El qatarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi. Foto: hero-image

    Fuentes: La Voz de Galicia y Marca