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    Ocho segundos, la duración de un abrazo perfecto

    El 21 de enero es el Día Mundial del abrazo para poner en valor el contacto físico como herramienta emocional para mejorar el estado anímico de las personas

    Redacción

    Cuando queremos consolar a alguien, siempre se recurre al abrazo. Y este gesto de cariño mundialmente extendido tiene su propia celebración en el calendario. El 21 de enero es el Día Mundial del abrazo para poner en valor el contacto físico como herramienta emocional para mejorar el estado anímico de las personas.

    Esta muestra de afecto puede esconder muchos significados dependiendo de si le lo das a tu pareja, hijo, abuelo, padre o amigo. También el tiempo que dediquemos a este momento. No es lo mismo el abrazo de un saludo cordial que uno más largo e íntimo. La duración es importante, según advierte la psiquiatra Marian Rojas.

    La reconocida experta hace hincapié en los beneficios de un abrazo largo en las hormonas. ¿De cuánto tiempo? 8 segundos. La médico marca esta duración como la perfecta para conseguir que nuestra mente y cuerpo consiga relajarse tras una experiencia dramática o un momento de tensión.

    Marian Rojas explicó que se dio cuenta del efecto positivo del abrazo tras un intento de atraco. Cuando se encontraba de camino a un parking, un hombre le asaltó para intentar robarle el coche. Una situación angustiosa, que como ella relata durante una charla, le provocó que los niveles del cortisol aumentasen sin saber cómo reaccionar. Esta hormona se activa cuando vivimos momentos de estrés y ansiedad.

    La psiquiatra llegó a su casa bastante inquieta y alterada. Pero tras coger a su bebé en brazos y apoyarlo sobre su pecho, notó que todos esos síntomas derivados de la traumática experiencia, que normalmente tardan “seis horas en bajar”, desaparecían. La explicación estaba en la oxitocina de la lactancia.

    “Si estimulamos la oxitocina, bajamos el cortisol”, señala. Tras años investigando estas dos hormonas, se percató que el abrazo también conseguía elevar la oxitocina. Y asegura que lo que funciona son 8 segundos. La liberación de la oxitocina durante un abrazo genera paz interior, serenidad, bienestar, felicidad, equilibrio. “Nos saca de los momentos malos”, dice.

    Los abrazos aportan grandes beneficios para el estado anímico de una persona. Un estudio sobre el miedo y la autoestima publicado en la revista ‘Psychological Science’ concluyó que el contacto físico reduce el miedo a la muerte. Los participantes con baja autoestima que habían recibido algún tipo de interacción física cuando se le entregó el cuestionario mostraron una menor ansiedad.

    Además de ayudar a reducir los niveles de estrés, un abrazo puede bajar la tensión arterial. Así, la ciencia determina que las personas más acostumbradas al contacto físico tienen, en general, una presión arterial más baja.

    Fuente: El Confidencial