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    El momento en que el mundo se dio cuenta de que las ballenas cantan

    Ese canto ayudó a salvar a las ballenas jorobadas de la extinción. “Nadie había escuchado nada parecido”

    Redacción

    En 1952, en plena Guerra Fría, el ingeniero de sonar estadounidense Frank Watlington estaba frente a la costa de las Bermudas, escuchando en las profundidades en busca de submarinos soviéticos y actividad sísmica. Watlington utilizaba un tipo primitivo de hidrófono: largos cables con un micrófono en el extremo que sumergía en el océano. Se desconoce qué operaciones militares pudo haber detectado, pero se sabe que empezó a captar algo más: unos sonidos lúgubres y desconcertantes que a veces se prolongaban durante horas..

    El ingeniero estaba fascinado. No podía estar seguro, pero empezó a pensar que los producían ballenas jorobadas. Resultó que tenía razón. Las increíbles grabaciones de Watlington y otros sobre la comunicación de las ballenas jorobadas transformarían para siempre nuestra visión de estos animales.

    Cuando esas grabaciones se incluyeron en el emblemático álbum “Canciones de la ballena jorobada”, los sonidos sobrenaturales del canto de las ballenas llegaron a oídos de un mundo que hasta entonces apenas sabía de su existencia.

    Watlington comenzó a compartir sus grabaciones con los lugareños e investigadores, y en 1967 conoció a los biólogos acústicos Katy y Roger Payne, que habían viajado a las Bermudas. “Lo que escuché, en condiciones increíblemente malas para escuchar algo, fue la interpretación acústica más extraordinaria e impresionante que jamás había escuchado de ningún animal hasta entonces y desde entonces”, le dijo Roger, quien falleció en 2023, al podcast The Documentary de la BBC en 2020 .

    La pareja quedó asombrada por los hermosos y extraordinariamente variados sonidos. “Eran, como supimos después, los sonidos de un solo animal”, le comentó Katy a la radio pública estadounidense NPR en 2015. “¡Solo un animal!”.

    Watlington les prestó una grabación, que Katy, Roger y sus colaboradores (el conservacionista Scott McVay, la matemática Hella McVay y la investigadora Eleanora D’Arms) comenzaron a descifrar. Se dieron cuenta de que los sonidos se repetían en patrones largos y predecibles. “Cuando un animal emite un sonido rítmico que se repite, se dice que está cantando”, le explicó Roger a la BBC.

    DESCUBRIMIENTO

    A veces, las canciones duraban hasta media hora, para luego repetirse una y otra vez. “En aquel entonces, el público generalmente sabía que las ballenas producían sonidos”, afirma Nan Hauser, investigadora de ballenas y directora del Centro de Investigación y Conservación de Cetáceos en las Islas Cook.

    Roger, un ecologista dedicado a salvar lo que él denominaba el “mundo salvaje”, pronto se dio cuenta de que tenía entre manos algo más que un descubrimiento científico. Empezó a llevarle las canciones a todo aquel que quisiera escuchar: en protestas contra la caza de ballenas, en conferencias, en cenas. “Era como un niño pequeño con un juguete nuevo que todo el mundo tenía que escuchar”, dice Iain Kerr, director ejecutivo de Ocean Alliance, una organización sin ánimo de lucro con sede en Estados Unidos que Roger Payne fundó. “Y la verdad es que fue un verdadero catalizador… de repente pensar: ‘¡Madre mía, estos son una especie de cantautores, compositores!'”.

    El álbum Canciones de la ballena jorobada o Songs of The Humpback Whale dinamizó el incipiente movimiento Save The Whale.

    Fue en 1970 que Roger, Katy y Watlington publicaron “Canciones de la ballena jorobada“; el álbum contenía cinco grabaciones de ballenas jorobadas, elegidas específicamente por su belleza y su capacidad para conmover a las personas.

    Las ballenas aún se enfrentan a numerosas amenazas, desde colisiones con barcos y y quedar atrapadas en redes hasta la caza que continúa en algunos países, pasando por la contaminación acústica y el calentamiento de los océanos. Hoy en día, una de cada cuatro especies de ballenas está amenazada de extinción, frente a una de cada siete en 1991.

    Fuente: bbc.com