Redacción
Caminar es una de las actividades físicas más sencillas y accesibles que cuenta con numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. Sin embargo, existe una alternativa que combina esta práctica con la meditación, lo que la convierte en una experiencia aún más enriquecedora para nuestra salud mental. Estamos hablando del ‘mindful walking’, o lo que es lo mismo, caminar conscientemente.
El mindful walking tiene como objetivo principal eliminar las distracciones externas e internas de nuestra mente, permitiendo que nuestra atención se centre completamente en el proceso de caminar. A través de este ejercicio, buscamos aplicar la atención plena al movimiento de nuestro cuerpo, la respiración y las sensaciones físicas mientras caminamos.Conectarnos con nuestra respiración y nuestras sensaciones.
Aunque el caminar por sí mismo ya es muy beneficioso para el cerebro y la salud mental, practicarlo de forma consciente concentrándonos en los pasos que damos y en la propia respiración, puede generar aún mayores beneficios tanto físicos como psicológicos.

Esta práctica nos permite desconectarnos de las distracciones cotidianas, algo que facilita una mayor conexión con nuestro cuerpo y nuestra mente. Además, para quienes están comenzando con la meditación, el mindful walking es una excelente alternativa ya que se trata de una forma de incorporarla poco a poco a nuestra rutina.Una técnica ideal para quienes comienzan a practicar la meditación.
Al caminar con mayor conciencia, podemos optimizar nuestra técnica al andar. Esto no solo nos ayuda a aprovechar mejor el esfuerzo físico, sino que también nos permite conectar más profundamente con las experiencias que nuestro cuerpo está viviendo.
Como resultado, podemos reducir el estrés, calmar la mente y disminuir la ansiedad. A través de la práctica consciente del caminar, no solo podemos mejorar nuestro bienestar emocional, sino también optimizar nuestra salud física de una manera sencilla y accesible.
Fuente: Vanitatis