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    Los gemelos virtuales aceleran la llegada de la medicina personalizada

    El uso de tecnología digital, apoyada en la inteligencia artificial, promete revolucionar el mundo de la sanidad

    Redacción

    Reducir el tiempo de llegada de los nuevos medicamentos a las personas que los necesitan es una de las principales metas de la ciencia actual: además de un beneficio sobre el paciente, redundaría en un ahorro económico. Pero los tiempos de los ensayos clínicos son inescrutables, y las posibilidades de que una molécula finalmente llegue al mercado son muy bajas: solo una de cada 100 lo consigue. El resto se queda por el camino.

    Esta situación, sin embargo, está en proceso de cambio. El uso de los gemelos digitales, una tecnología que se apoya en la inteligencia artificial, promete revolucionar el mundo de la sanidad. Se trata de representaciones virtuales, ya sea de objetos o pacientes, que ha sido diseñada a partir de miles de datos retrospectivos, y que, utilizando información en tiempo real, permite predecir cómo el objeto o sistema real puede comportarse ante diferentes estímulos, pudiendo hacer simulaciones de distintos escenarios y estrategias.

    Aunque su desarrollo todavía es incipiente, esta tecnología ya se está implementando en algunos hospitales y centros de investigación. “Una cosa muy importante para la industria es tomar buenas decisiones a la hora de elegir las moléculas que salen adelante. Los ensayos en laboratorio son difíciles, entonces, estudiar cuál puede ser el riesgo de la molécula en este momento es una introducción muy importante”, señala en este sentido Christopher Morton, CEO de Elem Biotech.

    Uno de sus usos, por tanto, es el de tener en cuenta los indicadores de riesgo en humanos en el ciclo de desarrollo de nuevos tratamientos, cuando todavía faltan años para aplicarlo a una primera persona. Tomar la decisión de parar un desarrollo antes de la clínica permite ahorrar más de mil millones de euros, según Morton. Por otro lado, esta innovación permite una riqueza poblacional en los ensayos que hoy en día no existe. “Se trabaja sobre poblaciones mucho más completas y complejas, reflejando la diversidad que hay en los ensayos clínicos propios que se hacen para ofrecer esta solución desde la parte de discovery”, apunta.

    Así, las poblaciones virtuales pueden incorporar variaciones hormonales que van a responder a distintos estados del ciclo menstrual de la mujer. “Otras variaciones son la edad, el momento del día u otras comorbilidades asociadas”, señala. Asimismo, estos ensayos permiten probar terapias en población embarazada y pediátrica, un hecho que a día de hoy no es posible.

    Elem Biotech, con sede en Barcelona y Bristol, trabaja esta tecnología a través de superordenadores, en coordinación con el Centro de Supercomputación de Barcelona, y se ha especializado en la función del corazón en el marco de una cirugía de marcapasos. “Nuestra capacidad de estudiar escenarios distintos es muy grande”, comenta Morton. En este sentido, colaboran mano a mano con hospitales y médicos. “Los centros nos guían, para verificar que lo que hacemos está bien. Un gemelo virtual en patologías cardiacas nos permite movilizar el corazón de una persona y, aparte, estudiar cómo le puede afectar una patología. Podemos aplicarle distintos tratamientos y potencialmente tomar la decisión de tratamiento”, explica.

    Personalización de tratamientos

    Todo ello lleva a reflexionar sobre si los modelos animales tienen los días contados. Para Elem Biotech, esta es otra de las ventajas de los gemelos digitales. “Permite ensayos en humanos virtuales antes de en seres humanos de verdad sin poner a estos últimos en peligro”, insiste.

    En esta línea, otra de sus principales ventajas es que permite la personalización del tratamiento, esto es, la aplicación del medicamento correcto desde la primera administración, y sin tener que observar antes si este va a ocasionar efectos secundarios sobre el paciente, porque esto ya lo habrá comprobado el gemelo digital humano.

    Así, un gemelo digital de un corazón humano permite planificar varios tratamientos y ver el resultado de cada uno de ellos, pudiendo elegir el mejor para el procedimiento futuro con el paciente. “Por ejemplo, hay un 30% de pacientes que no responden satisfactoriamente a la resincronización cardiaca. El uso de esta tecnología permitiría que la terapia sea aplicada solo a los pacientes que pueden beneficiarse de ella”, detalla por su parte Juan Sebastián Romero Fernández, Business Manager Advanced Therapies en Siemens Healthineers.

    Así, añade que así también se rebaja el estrés y la incertidumbre de los pacientes. Por otro lado, si se usan los datos históricos, unidos a los datos en tiempo real, el gemelo digital puede identificar factores de riesgo que impliquen la aparición de enfermedades o incluso la evolución de estas.

    Los principales desafíos

    Pero esta tecnología también presenta retos a futuro. Principalmente, residen en la obtención de datos de diferentes fuentes. Son necesarias imágenes médicas de alta resolución 4–tomografía computerizada, ultrasonidos, resonancia magnética, entre otras–; así como wearables –pulseras de monitorización de constantes vitales, dispositivos de electrocardiografía, saturación de oxígeno, temperatura, presión no invasiva– y datos históricos del paciente en la historia clínica –genética, antecedentes familiares, analíticas, diagnósticos y evolución previa–.

    Así, Romero Fernández señala la importancia de garantizar la protección de los datos en todo momento y advierte de un riesgo asociado: los ciberataques. “Es necesaria la creación de una regulación específica para tecnologías de gemelo digital que implemente las normativas existentes, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGP, con directrices específicas de ciberseguridad y responsabilidad civil. Además, el derecho a retirar el consentimiento en cualquier momento podría afectar directamente la funcionalidad y comprometer el tratamiento”, finaliza.

    Fuente: El Economista