Redacción
La regeneración de extremidades en humanos es un área fascinante de la ciencia que, por el momento, no es posible de manera natural como lo es en algunos animales, como en ciertas especies de reptiles o anfibios (por ejemplo, las salamandras pueden regenerar sus patas o colas). Sin embargo, la ciencia está avanzando en este campo, y aunque no hemos alcanzado la regeneración completa de extremidades en humanos, se están logrando avances importantes en la investigación de la regeneración celular y la medicina regenerativa.
A tal punto que ya en 2019 un estudio fascinante publicado en la revista Science Advances sugiere que tenemos la capacidad oculta de volver a hacer crecer el cartílago del organismo. Se trata del primer estudio en el que se han buscado sistemáticamente indicios de regeneración de tejido humano. Este tipo de descubrimientos podría mejorar el tratamiento de las lesiones en las articulaciones e incluso de la artritis.

Según señaló la doctora Kraus a Newsweek: “La opinión tradicional es que el cartílago que recubre las articulaciones de todo el organismo es el mismo y no se repara ni regenera. Nuestra investigación muestra que el cartílago de cada emplazamiento es distinto y que tiene una capacidad de reparación natural diferente en cada uno de ellos”. Es por esto que los humanos sufrimos un proceso de regeneración sino uno de reparación. La diferencia es patente: la biomasa final generada es, simplemente, una cicatriz (es decir, tejido fibroso). Hemos sustituido el mecanismo de “copiar” la estructura perdida por, simplemente, el de sellar con rapidez la herida.

Las investigaciones actuales se centran en el estudio de genes y patrones de distribución de proteínas que parecen estar implicados en la regulación de este proceso. Estos estudios podrían arrojar alguna luz para ver si, en un futuro, habría posibilidad de actuar sobre esas moléculas y recuperar esa capacidad de regeneración que perdimos evolutivamente. “Las implicaciones son trascendentes y ofrecen la posibilidad de crear tratamientos nuevos que impulsen, mediante microARN regenerativo, la capacidad natural humana de reparar el cartílago. Nos preguntamos si será algún día posible regenerar una extremidad humana cuando se obtenga un conocimiento más exhaustivo de las similitudes y diferencias entre humanos y salamandras”, concluyó la doctora Kraus.
Fuente: Marca