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    Harry Langdon y su cara de niño

    Fue considerado uno de los cuatro mejores cómicos de la era del cine mudo

    Redacción

    Harry Langdon, nació el 15 de junio de 1884 en Iowa.

    En 1902 se inició en el mundo del «vodevil» con un «sketch» del que era autor y que bajo en titulo «El coche nuevo de Johnny» le permitió vivir del teatro durante 20 años. Fue contratado por la Vitagraph Movie Studios y de allí pasó a la Keystone Studios de Mack Sennett en 1923. (éste opinaba que era aún mejor que Chaplin) donde logró convertirse en un gran estrella siendo considerado uno de los cuatro mejores cómicos de la época. Su interpretación clásica era de estilo lento, infantil e inocente moviéndose en medio de un mundo de adultos:

    «…Harry tenía una expresión que le daba aspecto de niño inocente con ciertos toques de malicia que a Capra le encantaba(…) Al principio nos resultó difícil encontrar un lugar donde encajarle, acostumbrados como estábamos a disparar gags, tropezones y caídas tan rápido como podíamos…», decía Sennett.

    Su fama le llevó a participar en largometrajes, algunos de ellos dirigidos por Arthur Ripley y Frank Capra, rivalizando en éxito con grandes actores de la talla de Charles Chaplin, Harold Lloyd o Buster Keaton.

    Este triunfo, acrecentado por su inmenso ego, provocó que Langdon, despidiera a Capra, haciéndose cargo de sus propias películas. Este hecho unido al nacimiento del cine sonoro tuvo como consecuencia el paulatino declive del cómico. A partir de entonces se dedicó a escribir gags para las películas de Stan Laurel y Oliver Hardy.

    Con excelente dotes para la mímica, Langdon compuso un inolvidable personaje inocente de cara entristecida que veía el mundo desde la óptica de un niño.

    En 1925 protagoniza su primer largometraje «His first flame» dirigida por Harry Howells pero que Sennett se niega a estrenar.

    Tras este incidente, Langdon decide independizarse y producir sus propias películas. Recibe una oferta de la First National y contrata a los tres guionistas-directores, incluido Capra. De esta etapa surgirán tres grandes películas: «Un sportman de ocasión» («Tramp, tramp, tramp», 1926) dirigida por Harry Edwards, «El hombre cañón» («The strong man», 1926) y «Sus primeros pantalones» («Long pants», 1927) ambas dirigidas por Frank Capra.

    Harry Langdon

    Su último trabajo fue una comedia musical para la Columbia en la que tenía que cantar y bailar. Pero eso fue demasiado para él.

    Su contribución a la comedia le valió poseer una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.  

    El 22 de diciembre de 1944, Harry Langdon sufrió una hemorragia cerebral que le provocó la muerte a los 60 años de edad.

    Harry Langdon

    No es hasta los años 70 ( Siglo XX), cuando los estudiosos del cine le colocan en el lugar que le corresponde: uno de los grandes de la comedia muda. En comparación con Chaplin, Sennet dijo: «En el fondo ambos eran iguales. Eran dos tipos pequeñajos luchando contra un universo mezquino, y, como el público que va al cine pocas veces está constituido por magnates, héroes o millonarios, la mayoría de la gente se sentía identificada con estos dos cómicos». 

    Fuente:ColeccionCinefila