Diversos acontecimientos convirtieron al gorila, junto a otros grandes primates, en el animal protagonista del pasado año

Entre crisis climáticas, avances científicos y desafíos sociales, también hay espacio para reconocer a quienes, silenciosamente, sostienen la vida en nuestro planeta, indica en su artículo National Geographic, en el que repasa los grandes acontecimientos del mundo animal que marcaron el pasado año 2025.
Este 2025, la pérdida de Jane Goodall, etóloga, conservacionista y exploradora de National Geographic, ha recordado al mundo la urgencia de proteger a los grandes primates de las amenazas a las que se enfrentan: la pérdida de hábitat y la caza furtiva.
En este sentido, si ha habido una figura clave entre este grupo, esa ha sido el gorila: la historia de Zeytin, la cría que fue víctima del contrabando de especies desde Nigeria hasta Turquía, y el nacimiento de un ejemplar de llanura occidental (Gorilla gorilla gorilla) en el contexto de los programas de conservación en Fuengirola (Málaga, España) son prueba de ello.
Ambas noticias se suman, además, al gran paso legislativo dado en el país: en octubre de este año, se propuso la ley de Grandes Simios, también conocida como ley Jane Goodall, la cual garantiza el derecho a la vida y establece las condiciones para evitar la explotación, tortura o tráfico ilegal, así como considerar penas para quienes lo practiquen. No es para menos que el gorila, pues, sea el gran protagonista de este 2025.

El gorila, el gigante amenazado
Los gorilas son los primates más grandes del mundo y se caracterizan por su impresionante fuerza y comportamiento social complejo. Viven en grupos llamados tropas, liderados por un macho dominante conocido como “espalda planteada”, que protege y guía al grupo. Aunque su apariencia pueda sugerir lo contrario, son animales principalmente herbívoros: se alimentan de hojas, talos, frutas y brotes. Y en línea con eso, pasan la mitad del día buscando alimento, y la otra mitad, descansando.
En otras palabras, se trata de un animal generalmente pacífico, que muestra una gran capacidad de comunicación mediante gestos, sonidos y expresiones faciales: de hecho, un estudio de 2021 analizó los golpes que estas criaturas suelen darse en el pecho -con las manos ahuecadas y con cadencia rápida- y descubrieron que cumplían funciones reproductivas, intimidatorias e incluso comunicativas.
Los gorilas -las dos especies que existen: el gorila oriental (Gorilla beringei) y el gorila occidental (Gorilla gorilla)- habitan en las selvas tropicales de África ecuatorial, en países como la República Democrática del Congo, Uganda, Ruanda, Camerún, Gabón y Congo. Allí, se enfrentan múltiples amenazas que ponen en riesgo su supervivencia, motivo por el cual se encuentran en peligro crítico de extinción, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. La pérdida de hábitat debido a la deforestación para la agricultura y la minería, sumada a la expansión urbana, es una de las causas de la disminución de su población en las últimas décadas.

Del mismo modo, la caza furtiva, tanto para el comercio ilegal de carne como para la captura de crías, sigue siendo un problema grave: así lo demuestra el caso de Zeytin, la cría de gorila interceptada en un aeropuerto de Turquía y reconocida víctima del contrabando de especies, una problemática que cada año presenta cifras abrumadores, señaló WWF.
El cambio climático agrava estas amenazas al alterar la disponibilidad de alimentos y modificar los ecosistemas donde habitan. Pero, en 2025, éxitos como el nacimiento de un ejemplar en España, “un hito especialmente relevante para el programa europeo de conservación”, en palabras de Bioparc, o la propuesta de la ley Jane Goodall, arrojan esperanza para el futuro de este magnífico animal.
Animales que dieron que hablar en 2025
Otros animales han tenido su gran momento en 2025, sea por su relevancia científica, por su impacto en los ecosistemas o por su aparición inesperada. Mucho más pequeño que el gorila y el resto de primates, una criatura llamó nuestra atención en marzo de 2025, cuando la empresa Colossal Biosciences la presentó ante el mundo: el ‘ratón lanudo’, un roedor creado en laboratorio y con genes inspirados en el extinto mamut lanudo (Mammuthus primigenius).
El acontecimiento, por supuesto, no pasó desapercibido para la comunidad científica, que observó con cautela el experimento y se cuestionó si el ejemplar suponía verdaderamente un paso en la recreación de especies extintas.

Otro animal característico de este 2025 es el jabalí, a propósito de la peste porcina africana que ha resucitado en España. Carme Rosell, bióloga, explicó los motivos de este aumento progresivo en un reportaje para National Geographic España: “Nada limita su aumento poblacional de manera efectiva: no tienen depredadores; la superficie de su hábitat natural, el bosque, es cada vez mayor, y los inviernos son menos fríos”.
¿Y cómo olvidar al diablo negro? En febrero de 2025, una criatura aparentemente aterradora apareció en las aguas de Tenerife: su aspecto nos remitió a aquella escena de Buscando a Nemo (2003) en la que la pequeña Dory y Marlin se enfrentan a un pez que parece llevar una lámpara incorporada a su cabeza. Efectivamente, los biólogos Antonio Sabuco y Laia Valor, y el fotógrafo David Jara, con quienes pudimos hablar sobre el suceso, confirmaron que se trataba del diablo negro (Melanocetus johnsonii) o rape abisal adulto. Y lejos de ser una amenaza para el ser humano, fue (y sigue siendo) un ejemplo fascinante de la enorme biodiversidad de nuestros océanos.
Fuente: National Geographic