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    Desarrollan un filtro que reduce los microplásticos del agua de las lavadoras

    Redacción

    Un solo lavado de ropa sintética puede liberar miles de microfibras plásticas al agua residual. No se ven, no hacen ruido pero están ahí; nylon, acrílico y, sobre todo, poliéster.

    La investigación desarrollada en la Universidad de Flinders demuestra que un filtro de lavadora diseñado en Australia es capaz de retener partículas de hasta 20 micrómetros, una escala que escapa al ojo humano pero no a los ecosistemas acuáticos, informa EcoInventos.

    El ensayo en laboratorio confirma algo que ya se intuía: el hogar es una fuente constante de microplásticos, comparable en volumen a algunas actividades industriales. La diferencia es que aquí la solución puede ser inmediata, integrada en un electrodoméstico cotidiano, sin esperar a grandes cambios estructurales.

    Además del diseño mecánico del filtro, los investigadores trabajan en una vía complementaria: mejorar la captura de nanoplásticos mediante filtros de celulosa tratados con recubrimientos poliméricos por plasma. No es un detalle menor. Cuando el plástico se fragmenta por debajo del milímetro, cambia su comportamiento ambiental y biológico. Se vuelve más persistente, más móvil, más problemático.

    Las pruebas confirmaron que el dispositivo no solo atrapa fragmentos grandes, sino también partículas ultrafinas de hasta 20 micrómetros, justo el rango más difícil de interceptar en los sistemas convencionales de depuración. En otras palabras: lo que antes pasaba de largo hacia ríos y mares, ahora puede quedarse en casa, donde es gestionable.

    Las microfibras de poliéster destacan por volumen y frecuencia. No es casualidad. Son resistentes, baratas, ligeras y omnipresentes en la ropa diaria. Cada ciclo de lavado contribuye, sin mala intención, a un goteo constante de contaminación plástica.

    Las pruebas adicionales realizadas en instalaciones especializadas revelaron una realidad incómoda: en un lavado normal aparecen fibras entre 5 milímetros y 20 micrómetros, una mezcla de tamaños que desafía a las depuradoras urbanas. El filtro logró capturar una parte significativa tanto de fibras sintéticas como de origen celulósico, reduciendo de forma directa la carga que llega a los sistemas de saneamiento.

    Regulacion y respuestas de la industria

    La tecnología no llega sola. La regulación empieza a moverse. Desde enero de 2025, todas las lavadoras vendidas en Francia deben incorporar filtros de microplásticos, en aplicación de la Ley Antiresiduos de 2020. No es un gesto simbólico: se estima que esta medida evita la liberación de cientos de toneladas de fibras al año en aguas europeas.

    Australia, por su parte, ha incluido este problema dentro de su Plan Nacional de Plásticos, combinando investigación, industria y políticas públicas. En ese contexto surge la respuesta empresarial: filtros diseñados específicamente para interceptar microplásticos antes de que abandonen el hogar.

    Fuente: EcoInventos