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    Claves para superar el bajón posvacacional

    Redacción

    Más que una sensación pesarosa y un malestar vital, el bajón de volver a las rutinas laborales, colegiales y del día a día tras las vacaciones existe. Y septiembre es el mes donde campa a sus anchas. No en vano, según un estudio realizado por Barceló Hotel Group en 2021, julio y agosto son los meses preferidos por el 42% los españoles para descansar y desconectar de la rutina.

    El viejo conocido síndrome posvacacional que afecta a cada vez más españoles -un 37% de los trabajadores en 2020 según una encuesta de Adecco, mientras que el año anterior el porcentaje era de un 33%-, pero sobre todo a españolas , se resume en «una fase emocional transitoria que incluye un bajo estado de ánimo, fatiga, irritabilidad, tristeza, apatía y, en algún que otro caso, ansiedad», explica Cynthia Molina, psicóloga en el SHA Wellness Clinic (Alicante).El factor desencadenante, obviamente, es el de abandonar los hábitos relajados vacacionales, la falta de horarios -incluidos los del sueño, dormimos más o menos-, la falta de rutinas alimenticias… Los expertos además añaden que cuanto más largas son las vacaciones, más posibilidades hay de que exista un bajón a la vuelta de las vacaciones.

    Combatir esa sensación de malestar y apatía frente a la nueva-vieja realidad pasa por retomar los hábitos rutinarios con una cierta perspectiva.Cynthia Molina insiste en la importancia de «no esperar hasta el último día de vacaciones para volver a nuestra residencia habitual, sino hacerlo unos días antes para reincorporarse paulatinamente a la vida cotidiana y a las rutinas antes que al trabajo».

    Retomar los horarios correctos del sueño es otro de los objetivos. «Dos o tres días antes de incorporarse al trabajo hay que empezar a acostarse a la hora habitual (que debería ser pronto), ya que la falta de sueño produce irritabilidad», recomienda la psicóloga. Y lo mismo ocurre con la hora a la que ponemos el despertador. Otro buen consejo, según Molina, es retomar el ejercicio físico, si se practicaba, ya que es bueno para la salud física y mental.

    Establecer unos límites

    Otro asunto a plantearse a la hora de volver a las rutinas con el espíritu bien alto es el de establecer unos límites frente a los compromisos y tareas.»Hay que empezar por pararse a recapacitar sobre nuestro estilo de vida. En un mundo marcado por los compromisos y las exigencias es fundamental saber decir ‘basta’ y buscar nuestro ‘espacio intocable'», señala Ana Bedoya, directora del Hotel Spa Niwa de Brihuega.

    El bienestar significa equilibrio, salud, sentirse bien con uno mismo. «Encuentra eso que tanto te gusta hacer y hazlo, 24 horas pueden dar para mucho si te organizas bien. Medita, reflexiona, escucha en silencio a tu yo interior. Di no a los malos hábitos como y al sedentarismo, por ejemplo. Tómate tu tiempo y respétate», aconseja Bedoya. En este sentido, la doctora Françoise Wilhelmi de Toledo, de la Clínica Buchinger Wilhelmi de Marbella, destaca la importancia de «cuidar el equilibrio emocional, detener las actividades mentales tóxicas como la autocrítica y la meditación sobre el pasado». Esto se consigue, según Cynthia Molina, «utilizando herramientas como la relajación o el mindfulness de forma regular». La experta, además, resalta la importancia de mantener el contacto social: «La soledad reduce la inmunidad».

    Después de un verano donde casi seguro nos hemos dado más de un capricho alimenticio, toca volver también a ser conscientes de lo que comemos.No solo: existen ciertos alimentos que ayudan a rebajar la ansiedad y el estrés. Por eso, la nutricionista Melanie Waxman nos da las pautas:

    • Las verduras de hoja verde, las setas, el jengibre, el ajo, el limón y las hierbas frescas como el cebollino, el perejil, el cilantro y la menta estabilizan el nivel de azúcar en la sangre, lo que reduce las posibilidades de verse superado por los acontecimientos que nos rodean, ya que nos sentimos con energía y capaces de afrontarlos.
    • Durante la primera semana de vuelta a la rutina, toma muchas verduras tanto cocidas como crudas. Ingiere una porción de cereales integrales en el desayuno o en el almuerzo. Incluye una sopa de verduras: el miso es especialmente bueno ya que es rico en proteínas, minerales y lleno de enzimas vivas.
    • Prueba las infusiones. «Prepara una infusión de perejil poniendo unas ramitas grandes de perejil fresco en una taza de agua caliente durante 5 minutos. Añade una rodaja de limón y tómalo varias veces al día. Es una infusión fantástica rica en vitaminas y también es antiinflamatoria. También ayuda con la hinchazón», cuenta la nutricionista
    • Toma dos o tres cucharadas de chucrut o kimchi todos los días. Los alimentos fermentados son maravillosos para el microbioma intestinal ya que proporcionan probióticos naturales. También ayudan al sistema inmunológico.
    ¿Bajón en la vuelta al trabajo? Toma nota

    Quizás de todos los escollos de la vuelta a la rutina, el retorno al trabajo sea el más difícil de afrontar. Más este año que muchos volverán a las oficinas presencialmente. Buenas noticias: también hay armas para luchar contra el bajón laboral y fomentar la felicidad en el trabajo, tal y como ilustra el instructor y experto en liderazgo Agustín López Guzmán.

    • Cuida las relaciones interpersonales. «Mantener una relación viva con el resto de compañeros hará que el trabajo se realice de una forma fluida y natural. Aprovecha todas las experiencias vividas durante tus vacaciones de verano para reconectar con el resto de tu equipo, ya sea durante el ‘break’ del desayuno, a la hora de comer…», anima López Guzmán.
    • Aprovecha los lunes. Según un estudio realizado por la empresa Redbooth entre 2017 y 2019, los lunes son considerados el día más eficiente de la semana (con una productividad del 20,4%). Volver este día ayudará a aprovechar el resto de la semana para ir retomando otras tareas y ponerse al día.
    • Recuerda lo que te gusta y motiva. «Antes de la reincorporación, es fundamental recordar cuáles son nuestros propósitos en el trabajo y establecer nuevos retos. Es decir, llevar a cabo una actividad de reflexión personal en la que tener en cuenta y reconectar con aquello que te motiva de tu trabajo, qué es lo que te hace crecer en la empresa, a quién ayudas con tus tareas diarias», concluye el experto.

    Fuente: Yo dona