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    Abissi transforma la naturaleza en moda sostenible

    La diseñadora Valeria Scoppa utiliza tejidos y materiales ecológicos en su firma de sastrería a medida, promoviendo la economía circular, el respeto por el medio ambiente y la artesanía

    Mónica Ledesma / NoticiasPositivas.press

    Abissi es una palabra italiana que significa profundidad y, precisamente, desde el abismo entre el océano de la memoria y el corazón nació en 1994 el nombre de una marca de moda con esencia sostenible. Su alma máter, la diseñadora Valeria Scoppa, actualmente afincada en Tenerife (Canarias), siempre tuvo claro que sus creaciones tenían que brotar del interior para vestir el exterior y por ello, basándose en esa filosofía de vida, decidió hilvanar sus sueños a unas creaciones que van más allá del slow fashion o moda lenta, con el fin de cubrir la piel de arte y sentimientos.

    Valeria Scoppa se define como artesana con alma de diseñadora, pues su pasión por el arte ha ido siempre vinculada a sus recuerdos y, por ende, a sus diseños. La convivencia familiar con su tía materna en Italia, interiorista y directora de Sisal Collezioni, le permitió conocer durante años a diseñadores, arquitectos, artistas y estilistas de muchas partes del mundo, lo que la ayudó a reforzar su ansiedad creativa. Decidió estudiar moda en el Instituto Europeo de Diseño de Milán y, posteriormente amplió su formación como creativa y experta en la Nueva Academia de Bellas Artes (NABA) milanesa. En 1994, un año después de concluir su formación, creó su marca Abissi, con la que definió su propia línea a la par que comenzó a trabajar como patronista para otras firmas de accesorios y de diseño nupcial italianas.

    La diseñadora Valeria Scoppa con uno de sus diseños. / Foto: Lucilla Bellini.

    «Cuando comencé con mi marca en Italia, la moda sostenible era aún desconocida y no tenía la importancia actual, por lo que colaboré con otras firmas realizando trabajos de sastrería a medida, especialmente para novias. No obstante, esa inquietud que llevaba dentro la pude materializar cuando en 2011 me mudé con mi marido a vivir a Tenerife, una pausa forzosa debido al traslado que me llevó a reflexionar si continuar o no con el diseño. Algo que finalmente retomé y en ese resurgir aposté por una forma cada vez más sartorial, artesanal y slow de mis creaciones», explica Valeria Scoppa.

    Con Abissi, añade, «busco promover un nuevo enfoque del negocio textil basado en la conservación y buen uso de los recursos naturales, el bajo impacto ecológico de los materiales utilizados que además facilitan el reciclaje, la reducción de la huella de carbono y el respeto a las condiciones económicas y laborales de los trabajadores implicados desde la materia prima hasta el punto de venta. Por tanto, considero que el trabajo clave es fortalecer las alianzas para desarrollar y mejorar no sólo la forma de producir, sino también apoyar éticamente a las diferentes culturas».

    En este sentido, la experimentación y la colaboración con artesanos y artistas son los motores que impulsan la marca hacia un camino ético y una economía circular. Por ello, el cliente puede elegir entre las distintas colecciones que se ofrecen a lo largo de los años, con la posibilidad de reeditar un vestido o cambiar su modelo, transformándolo en una nueva pieza, para lo que la diseñadora está en continúa búsqueda de materiales antiguos, vintage, experimentales y ecológicos, tejidos a veces olvidados que se transforman en nuevos.

    En el año 2018, la diseñadora vinculó su firma Abissi a la Asociación Española para la Sostenibilidad, Innovación y Circularidad en la Moda (SIC) para hacer más visible sus creaciones, lo cual confiesa la ha ayudado a impulsar su enseña hacia el exterior. «La gente está empezando a darle más importancia a la moda sostenible y circular como forma de respetar el medio ambiente, aunque aún queda mucho camino por andar y no sólo por parte de los consumidores, sino de las propias marcas, pues muchas utilizan la palabra sostenible en su marketing cuando no es lo mismo comprar telas de algodón certificado y lanzar una colección con la etiqueta ecológica, que hacer un diseño desde la consciencia de cómo lo haces y lo confeccionas».

    Es, como su marca se define, una fusión entre trabajo artístico y artesanal, entre forma y función, entre lo natural y lo tecnológico, en una continua búsqueda de proporcionar un valor atemporal con la creación de piezas de edición limitada y única. Diseños que brotan bajo un concepto de conciencia creativa, expresión de una moda ética, sostenible y circular, basada en el diálogo, la amistad, el intercambio mutuo y el pleno respeto por las culturas.

    «Esta es la filosofía de la moda sostenible y por tanto es lo que defiendo, Por ello, en mis colecciones anuales siempre intento buscar tejidos ya usados, vintage, que encuentro en tiendas de antigüedades o en ferias de artesanía para darles una segunda vida bajo un diseño más actual. Asimismo, fusiono mis creaciones con las de otros artistas como orfebres, tejedores o ganchilleros para que la prenda final sea una obra de arte en sí», explica Valeria.

    Moda que respira a medida de la piel de cada cliente y que oscila entre 150 y 5.000 euros, dependiendo de las telas o del diseño requerido, el cual confecciona la diseñadora en su taller de costura ubicado en el municipio tinerfeño de Arafo. «Actualmente cuento con dos puntos de venta en Madrid, aparte de la venta online de accesorios en mi web. El resto, al ser sastrería, es directamente por cita previa en mi taller».

    Diseño de la colección ‘Mística’.

    «Cada año, además, participo en el Ocean Film Tour que organiza Kinema en Canarias, donde visto a la presentadora Deborah Sabina. Igualmente, con la venta de mis productos me he comprometido a donar un porcentaje a la organización Still I Rise di Nicoló Govoni. También como marca he obtenido la certificación Sosteniblizate y la Stustainable Brand Platform ha valorado mi firma como The Circular Project», incide Valeria.

    Colecciones atemporales

    Respecto a sus colecciones, destaca la vinculada al proyecto Antithesis, la cual presentó este año en Italia junto a la fotógrafa Lucilla Bellini y que ha sido el punto de partida para la propuesta presentada de forma virtual el pasado febrero en la Circular Sustainable Fashion Week Madrid (CSFW). A través del poder artístico y estético de las prendas y la fuerza de las imágenes, ambas artistas transmiten el valor de la naturaleza y el arraigo de las culturas a su entorno. Pensando en la dicotomía entre la acción de la naturaleza y la manipulación del hombre sobre el medio ambiente, nació la idea de hacer dos prendas que reflejaran esta antítesis.

    «Para poner de manifiesto la manipulación de la naturaleza por parte del hombre, utilicé un trozo de brea viscosa y muy dañina, encontrada en la costa de Tenerife, para pintar un tejido de poliéster, símbolo de la moda rápida. Mientras, en la segunda creación me inspiré en los diferentes colores que adquieren los tejidos y las fibras naturales a través de ciclos de humedad y temperaturas variables, bajo la acción del mojo, lo que transmití entre algodones y linos que modifican la estructura física de las propias fibras. Las dos creaciones se llaman respectivamente Memento Mori para reforzar el concepto de toxicidad y peligro de la acción humana, y Underground pensando en el trabajo subterráneo que realiza el moho», subraya la diseñadora.

    Asimismo, Abissi también ha lanzado este año su otra colección atemporal que llega bajo el título de Metamorfosis. Al respecto, Valeria Scoppa señala que «se trata de una propuesta para verano e invierno en la que me he decantado por prendas más casual que pueden combinarse entre sí. Ropa funcional, más para el día a día, que se aleja un poco de mis anteriores propuestas más centradas en ropa de fiesta o novias. Está realizada con materiales sostenibles y con tejidos antiguos adornados con detalles más actuales de orfebrería o plumas».

    ‘Metamorfosis’. / Foto: Lucilla Bellini.

    Un cambio de diseño, que no de concepto, por el que apuesta la creadora que ya trabaja en la preparación de su próxima colección con la que seguro volverá a sorprender, a enamorar y, en especial, a proteger nuestro planeta.