Redacción
El proyecto educativo Paz en Construcción nace con el trabajo del reportero gráfico Alberto Hugo Rojas en zonas de guerra desde 2002. Los reportajes se centran en niños, niñas y mujeres que viven bajo algún conflicto. Ellos y ellas son protagonistas de las fotografías y vídeos que sirven de base al proyecto.
El objetivo está claramente comprometido con la educación como vía para la paz, tan esencial siempre y, más aún en estos tiempos. El proyecto de la ONG que lleva el mismo nombre, Paz en Construcción, aboga por que las nuevas generaciones tengan valores humanos aplicables a lo que quieran ser y hacer en la vida con la vista puesta en el futuro.

La guerra y los migrantes son temas actuales pero bastante desconocidos para el alumnado. En la mayoría de los casos se relaciona guerra con pobreza, como si fuera una cuestión aleatoria de suerte o destino, sin indagar en las causas reales de esta situación, indica la ONG.
Con este proyecto, desde las aulas se intenta promover la educación en valores. Con Paz en construcción se consigue que el alumnado conozca la realidad de países que viven en permanente amenaza, en un contexto de violencia y escasez, logrando así la empatía y el empeño en la construcción de un mundo mejor, de un mundo en paz.
La ONG señala que durante todo el tiempo en que se ha desarrollado esta iniciativa, la crítica de la comunidad educativa que ha participado en el proyecto ha sido muy positiva, pues ha resultado una valiosa herramienta para el profesorado, que se ha mostrado satisfecho y sorprendido por la reacción del alumnado.
Es de destacar también la adaptación del proyecto, coordinada por la Dirección General de Ordenación, Innovación y Promoción Educativa del Gobierno de Canarias. El alumnado trabaja previamente con una serie de fotografías en tres categorías acompañadas de una guía descriptiva, luego se realizan charlas en cada uno de los centros admitidos.
En la primera convocatoria del curso 2014-15 llegó a 20 centros escolares de Tenerife, Lanzarote y Gran Canaria, implicando directamente a 1.584 alumnos y alumnas. Desde entonces, han participado en cada convocatoria entre 5.000 y 7.000 alumnos.

En algunos centros, el propio alumnado realizó presentaciones del proyecto o fueron transmisores para el resto del instituto o colegio, con lo que el mensaje llega a muchos más. También se sumaron centros educativos fuera del itinerario oficial. Además, el proyecto sale de las aulas y se dirige al profesorado, las familias y otros foros sociales como los jóvenes o la mujer, con lo cual la audiencia de Paz en construcción se multiplica.
“Creemos que la versión del proyecto que se realiza en Canarias tiene que ser exportada a otros lugares, por la valoración y reacción por parte del profesorado, del alumnado e incluso de las familias, que está siendo sorprendente en todo momento”, afirma la ONG sobre esta iniciativa que ha tenido “un gran impacto” tanto en cada uno de los institutos o colegios, como en el entorno familiar de los jóvenes.
Destaca el resultado increíble por la implicación de los alumnos y profesores, que han hecho propio el proyecto. Y es que este no es un proyecto personalista; es de quienes lo trabajan y lo transforman en acciones reales que cambian la mentalidad con una visión diferente de la cosas, contra la violencia y en pro de la eliminación de los prejuicios, dando importancia a valores como la solidaridad, la igualdad, la educación o los Derechos Humanos.
Con esta motivación por los resultados, y con esfuerzo, el proyecto sigue creciendo con más trabajos en el exterior para incluir nuevas historias de los lugares en conflicto, que harán más rica la experiencia en las aulas, señala la ONG.
Fuente: Paz en construccion