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    La planta cinta o lazo de amor

    Redacción

    Si quieres una planta que sea fácil de cuidar y que no sea tóxica, la planta cinta debería estar en lo alto de tu lista. Se trata de una de las plantas más fáciles de cuidar en casa, pero requiere de algunos consejos. La Chlorophytum comosum, más conocida como Cinta o Lazo de amor o Mala madre en algunas regiones de América, es una planta perenne tropical herbácea que se disfruta por su abundante follaje y su capacidad para producir masas de plántulas.

    Esta especie tropical es similar a la hierba, con hojas delgadas y arqueadas que crecen en forma de roseta. Sus hojas son completamente verdes, o variegatas en verde y blanco, o a veces en verde y amarillo, según el cultivar. En medio de sus hojas crecen largos tallos, en los que produce pequeñas flores blancas en forma de estrella, así como pequeños retoños. Aunque la propagación a partir de esquejes es el método más conocido, también se puede propagar por división y mediante la siembra de semillas.

    El cultivo cinta a partir de semillas no es lo primero que viene a la mente cuando uno piensa en la propagación de esta especie, pero las semillas son una de las estrategias de reproducción de la planta, y podemos aprovechar esto también para cultivar nuevos ejemplares. Sin embargo, antes de lanzarse a este proyecto, hay que tener en cuenta que si el espécimen es un cultivar híbrido, las plántulas pueden acabar teniendo un aspecto algo diferente al de su progenitor.

    Si no tienes una planta madre con la que empezar, asegúrate de comprar semillas de una fuente fiable. Siembra las semillas a una temperatura ambiente de unos 20 grados Celsius, si siembras en el exterior lo mejor es a comienzo de la primavera. Utiliza un medio de cultivo rico en nutrientes y riégalas suavemente con un pulverizador para evitar la sobresaturación del suelo. Deja que germinen a la sombra parcial.

    Trasplanta la planta joven según sea necesario y ten en cuenta que las plantas jóvenes pueden necesitar un riego más frecuente que los especímenes establecidos. La propagación de Cinta a partir de esquejes es probablemente la forma más fácil de crear nuevas plantas.

    Si mamá cinta está cubierta de crías, y éstas tienen raíces que crecen de ellas, tu trabajo será excepcionalmente fácil. Todo lo que tienes que hacer es cortar un trozo del tallo y plantarlo en una maceta con tierra.

    A veces, tu planta puede tener muchos brotes que aún no tienen raíces propias. En este caso, puedes ayudar a la cinta a echar raíces de varias maneras. Una opción es recortarla y colocarla en un pequeño vaso de agua. Con este método, debes conseguir que la base toque la superficie del agua, pero no debes sumergir toda la plántula. También puedes cortar el tallo y colocarlo en una maceta, dejando que arraigue en la tierra por sí solo.

    La división de raíces puede resultar útil cuando tu planta se queda pequeña en la maceta y quieres limitar su tamaño. En lugar de dejar que siga creciendo, puedes dividirla y crear más ejemplares según prefieras. Para dividir la planta cinta, deberás sacar la planta de su maceta y separar un macizo de la planta principal, con las hojas y las raíces intactas.

    La planta cinta puede adaptarse a condiciones que van desde el sol parcial hasta la sombra total. Pero, ¿qué le dará los mejores resultados? Luz solar indirecta de media a brillante Un poco de luz solar directa está bien, pero asegúrate de que tu planta cinta no esté a pleno sol todo el día, o sus hojas se quemarán.

    La cinta es capaz de almacenar agua en sus raíces, lo que la hace más tolerante al riego inconsistente que otros tipos de plantas. Aunque es probable que tu planta cinta te perdone si te saltas un riego, en general, debe regarse cuando se seca n los dos primeros centímetros superiores de su suelo.

    No es necesario podar la planta cinta, pero sí recortar las puntas marrones que aparezcan. Dado que las hojas de estas plantas son muy finas y delgadas, es probable que un par de podadoras de jardín sea excesivo para esta tarea. En su lugar, utiliza un par de tijeras afiladas y esterilizadas.

    Fuente: Ecojardínmágico